La Cámara de Casación avanzó este miércoles con una nueva medida contra Cristina Fernández de Kirchner al ordenar la ejecución de bienes de la expresidenta y de sus hijos, Máximo y Florencia Kirchner, en el marco de la causa Vialidad.

La decisión judicial busca cubrir una cifra millonaria que supera los 685 mil millones de pesos y también alcanza al empresario Lázaro Báez.
Otra ofensiva contra CFK
El fallo fue firmado por los jueces Gustavo Hornos, Mariano Borinsky y Diego Barroetaveña, quienes rechazaron los planteos realizados por la defensa de la exmandataria.
La medida incluye propiedades, cuentas y distintos bienes vinculados al patrimonio familiar de los Kirchner, incluso algunos que fueron transferidos legalmente a sus hijos años atrás.
Desde el entorno de Cristina sostienen que se trata de una nueva avanzada judicial y mediática contra la principal figura opositora al gobierno nacional.
Los hijos de Cristina, también alcanzados
Uno de los puntos más cuestionados de la resolución judicial es la inclusión de bienes de Máximo y Florencia Kirchner, quienes no fueron condenados en la causa.
Según el fallo, los magistrados consideran que los activos heredados o transferidos también pueden ser alcanzados por el decomiso, algo que generó fuertes críticas dentro del peronismo y de distintos sectores políticos.
La defensa de CFK ya anticipó que continuará apelando las medidas judiciales.
El trasfondo político
La resolución vuelve a poner en el centro del debate el rol del Poder Judicial y las denuncias de lawfare que desde hace años realiza el kirchnerismo.
Mientras el gobierno de Javier Milei profundiza el ajuste económico y atraviesa fuertes cuestionamientos sociales, sectores opositores denuncian que continúan las maniobras para proscribir políticamente a Cristina Fernández de Kirchner.
La expresidenta permanece bajo prisión domiciliaria desde la confirmación de la condena en la causa Vialidad, aunque mantiene una fuerte centralidad política dentro del peronismo.

